Donde comienza mi historia
Nací en 1980 en San José, Costa Rica, y crecí en una familia católica. Aunque la religión formó parte de mi crianza, tuve la libertad de decidir por mí mismo lo que creía.
En el año 2000, mi vida cambió de una manera muy especial cuando conocí al amor de mi vida, Jackeline, mejor conocida por todos como Jacky. Me mudé a Panamá y nos casamos ese mismo año. En 2001, Dios nos bendijo con nuestro único hijo, Jonathan.
Jacky había crecido en un hogar cristiano; yo no. La primera vez que asistí a un servicio de adoración de la iglesia de Cristo fue por ella. Aprecié lo que vi y escuché, pero en aquel momento de mi vida todavía no estaba preparado para comprender lo que aquello significaba para mí personalmente. Asistí algunas veces más, pero todavía no había en mí ningún sentido de urgencia.
Lo que dejó una impresión duradera en mí no fue la presión, sino el ejemplo. Pedro escribió acerca de la influencia que una esposa fiel puede ejercer sobre su marido mediante su conducta (1 Pedro 3:1–2), y eso fue lo que vi en Jacky. Ni ella ni mis suegros me presionaron para que me bautizara. Sencillamente vivieron su fe delante de mí y me permitieron ver lo que significaba ser cristiano.