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Algunos Secretos Para Padres

Traducido con permiso de los hermanos de House to House, Heart to Heart. por Marlon Retana
El artículo original, en inglés, se encuentra en este enlace.


  • No te obsesiones con un trabajo que te mantenga alejado de tu hogar. Menos cosas pueden conducir a menos horas de trabajo. Mantente en contacto con tus hijos. Reduce el pesado horario social, y así poder estar en casa para supervisar (Deuteronomio 6:1-9; Proverbios 22:6).
  • No te envicies. Mantente alejado del licor, las pastillas para dormir y las drogas. Se normal, se “rígido” (Efesios 5:17-18; Proverbios 20:1).
  • Moléstalos un poco. Usa una disciplina estricta pero amorosa. No los dejes que naveguen en la tormenta. Dales un ancla (Proverbios 13:24; 23:13).
  • Se digno. Mantén la dignidad de la paternidad. No te vistas, actúes ni hables como lo hacen los adolescentes. Los niños necesitan un padre amoroso, no un adulto que actúe como un compañero (Proverbios 19:18).
  • Quítales el mundo de encima. Comparte los problemas de tus hijos. Hazles saber que tu amor por ellos es constante y haz de tu hogar un refugio tranquilo (Salmo 119:9-16; Gálatas 6:2).
  • Enciéndeles una luz. Muestra a tus hijos una fe viva (Tito 2:7-8).
  • Agita las cosas cuando sea necesario. Castígalos cuando hagan algo malo por primera vez. Diles por qué y convéncelos de que se impondrán castigos más severos si desobedecen nuevamente de la misma manera. No los castigue por ira (Proverbios 13:1; Efesios 6:4). Cuando castigas a tus hijos con ira, generalmente los provocas a airarse.
  • Responde a su “engaño”. Párate firmemente en lo que es correcto, incluso cuando tus hijos amenacen con huir o abandonar la escuela (Efesios 6:4; Proverbios 15:5).
  • Se honesto con ellos. Di la verdad en todo momento. Elogia a tus hijos cuando puedas, mas critícalos cuando debas hacerlo. Nunca dejes a tus hijos en duda sobre su posición en asuntos importantes (Romanos 12:9; Colosenses 3:9; Efesios 4:29).
  • Mantén tu calma. No pierdas la cabeza en cada crisis. Los niños necesitan confianza y una mano firme (Gálatas 5:22-23; Efesios 6:4).

“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él” (Proverbios 22:6).

“He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud” (Salmo 127:3-4).

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