¿Eres un Evangelista?
Es posible que no puedas desempeñar el papel de predicador, maestro, anciano o diácono. Pero en el sentido general, puedes ser un evangelista. Aquí el cómo hacerlo.
Es posible que no puedas desempeñar el papel de predicador, maestro, anciano o diácono. Pero en el sentido general, puedes ser un evangelista. Aquí el cómo hacerlo.
Es imposible ignorar el hecho que Pedro dice que vamos a encontrarnos con falsos maestros. No dice que es solo una posibilidad, o incluso una probabilidad, sino una garantía. “Habrá entre vosotros falsos maestros”.
Porque Cristo te ama, yo te amo. Y hay algunas cosas que creo que deberías recordar debido a lo que tu esposo estuvo dispuesto a hacer por ti.
¿Es incorrecto que los Cristianos celebren algunas de las fiestas populares en nuestra sociedad, como dar regalos en Navidad, permitir que los niños pidan dulces en Halloween o buscar huevos en la Pascua?
Al considerar este tema, se deben tener en cuenta varias cosas.
¿Te has preguntado alguna vez esa pregunta? Yo lo he hecho. De hecho, lo he hecho muchas veces durante mi vida. Siendo honesto, antes de empezar a escribir este artículo, me hice esa pregunta, y luego decidí empezar a escribir. Puedo asegurar que, probablemente, un 99% de las veces que hice esa pregunta era porque algo malo me pasó, o podría estar pasandome a mí. Pero, este artículo no se trata de mí, sino de lo que hace que cada uno de nosotros se haga esa pregunta.
Algunas preguntas sobre el divorcio y segundas nupcias son contestadas por el hermano Wayne Jackson.
Dios quiere que los Cristianos sean fervientes en espíritu (Romanos 12:11) y celosos de buenas obras (Tito 2:14), sin importar cuán frío sea nuestro ambiente espiritual (Mateo 22:35–40).
¿Cómo aumentas tu pasión espiritual?
Esta es una lección que debemos aprender cuando somos tentados a definir los pecados como pecados “pequeños” y pecados “grandes”. Como humanos, tendemos a pensar en pecados “grandes” como los que usted comete y en pecados “pequeños” como los que yo cometo.
La progresión de los humanistas seculares conduce directamente desde una negación de Dios a una afirmación de la evolución naturalista.
La iglesia es una mala palabra para algunas personas. Lo fue para mí. Todo lo referente a la iglesia parecía, en el mejor de los casos, una pérdida de tiempo y, en el peor, una operación de lavado de cerebro tóxica y deshonesta de proporciones épicas.