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¿Fue el Sabbat un Requisito Divino desde el Momento de la Creación?

Por Wayne Jackson, traducido con permiso por Marlon Retana.
El artículo original, en inglés, se encuentra en este enlace.


“¿Establece Génesis 2:2-3 el hecho de que el ‘Sabbat’ fue ‘santificado’ como un ‘día santo’ desde el momento de la creación en adelante?”

Aquí está el texto que es el enfoque de esta pregunta.

“Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.”

Es así como, en el registro de Génesis, en relación con la primera semana de la tierra, Moisés relata que Dios descansó (es decir, cesó de su actividad creadora) el séptimo día.

Además, también dice que el Señor bendijo y santificó (consagro; hizo santo) el séptimo día en conmemoración del cese de su actividad. Sin embargo, el texto no especifica exactamente cuándo el Sabbat fue “consagrado”; y leerlo así en el registro sagrado, especialmente en vista de la evidencia en contrario, es una apropiación indebida de las Escrituras.

Muchos han asumido que el Sabbat se convirtió en un “día santo” para toda la humanidad desde el séptimo día de la historia de la tierra en adelante. Pero esto no significa así de ninguna manera. Considere los siguientes hechos.

(1) No hay registro, durante los primeros miles de años de la historia humana, de que alguien guardara el día de reposo como un día de adoración religiosa, como fue así autorizado por el sistema Mosaico. No hay un solo pasaje en Génesis que mencione a los patriarcas observando el Sabbat, como un día santo o de otra manera.

(2) La información bíblica posterior revela que el Sabbat “santo” se dio a conocer en el Sinaí. En cuanto al Señor, un profeta dice: “Y sobre el monte de Sinaí descendiste, y hablaste con ellos desde el cielo, y les diste juicios rectos, leyes verdaderas, y estatutos y mandamientos buenos, y les ordenaste el día de reposo santo para ti, y por mano de Moisés tu siervo les prescribiste mandamientos, estatutos y la ley” (Nehemías 9:13-14, énfasis añadido). Ciertamente no habría sido necesario que el Señor “les ordenase” lo que sus antepasados habían estado practicando durante siglos y, por lo tanto, ya debía ser bien conocido por el pueblo hebreo.

(3) En otra parte, el propio Moisés escribió: “Jehová nuestro Dios hizo pacto con nosotros en Horeb. No con nuestros padres hizo Jehová este pacto, sino con nosotros todos los que estamos aquí hoy vivos” (Deuteronomio 5:2-3; cf. v. 12). Este es el “preámbulo” divino de la versión deuteronómica de los Diez Mandamientos.

¿Implicaría esto que el asesinato, el robo, etc., nunca fueron prohibidos hasta la implementación de la ley de Moisés? En absoluto, porque hay un amplio testimonio del período patriarcal de que el asesinato, etc., estaban mal. El caso del asesinato de Abel por Caín es una prueba definitiva de esto. Este fue un principio moral fundamental para la naturaleza misma del hombre (Génesis 9:6). Sin embargo, como se señaló anteriormente, no hay ni indicios ni pruebas de que el Sabbat se observara antes de la práctica por parte de Israel del día santo en el desierto de Sinaí (Éxodo 16ss).

En cuanto al “Sabbat” impuesto según Éxodo 16, fue una prueba preliminar, previa a la presentación real del Decálogo del Sinaí. Fue designado específicamente como un examen de “prueba” (16:4) para prepararlos para la implementación posterior de la ley del Sabbat.

(4) La obligación del Sabbat fue una “señal” especial entre Jehová e Israel.

“Los saqué de la tierra de Egipto, y los traje al desierto, y les di mis estatutos, y les hice conocer mis decretos, por los cuales el hombre que los cumpliere vivirá. Y les di también mis días de reposo, para que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico” (Ezequiel 20:10-12).

El Sabbat difícilmente podría haber sido una “señal” única entre el Señor e Israel si todas las naciones hubieran estado practicando la observancia del Sabbat durante siglos.

(5) El hecho es que, Moisés escribió el relato del Génesis después de que la ley del Sabbat estaba en vigor. Cuando registró la narración con respecto al descanso de Dios en el séptimo día, por lo tanto, simplemente incluyó la información posterior sobre su santificación para la nación hebrea. Esto refleja una figura retórica común conocida como prolepsis, es decir, la combinación de dos eventos debido a su relación temática, aunque separados por el tiempo.

Los Sabatistas que intentan argumentar el caso de la observancia del Sabbat en la actualidad no tienen evidencia, basada en Génesis 2:2-3, que respalde su afirmación de que este día santo fue santificado como un mandato para toda la familia humana desde el momento de la creación. adelante.

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